No es tóxico reclamar por algo que te hizo sentir mal. ¡Que no invaliden tus emociones!

¿Sabes qué es lnvalidación emocional?

¿Alguna vez te han dicho “tóxica” por decir lo que te molesta o en general, contar sobre tus emociones? Si te han hecho, podrían estar invalidándote emocionalmente (que por cierto, es otra de las tantas formas de violencia).

La invalidación emocional es dolorosa. A veces se trata simplemente de un error o malentendido, pero se convierte en una señal de abuso emocional cuando se hace repetida e intencionalmente. Que nuestros sentimientos sean disminuidos, ignorados o rechazados es una experiencia dolorosa para todos los seres humanos, y aún lo es más si se tienen rasgos de Persona Altamente Sensible (PAS), o se es superviviente de abuso psicológico u otra experiencia traumática.

Palabras como “estás exagerando”, “te tomas las cosas de un modo personal”, “es que tú deberías…” son formas en las que la invalidación emocional se expresa. Del mismo modo, esos “no te pongas así”, “no estés triste”, “no es para tanto” son formas también de esta agresión emociona o abuso emocional.

¿Qué motivos podría tener la persona que te invalida emocionalmente?

A veces, la invalidación emocional la realiza accidentalmente alguien que tiene buenas intenciones pero tiene poca inteligencia emocional, o simplemente no presta atención a lo que estamos expresando. Una forma común de invalidación cuando este es el motivo, es cuando tratamos de animar con un “no te sientas así” a alguien porque está triste porque nos sentimos incómodos con la expresión de esos sentimientos.

Esta conducta, aunque es bienintencionada, puede resultar invalidante porque implican un “descarte” de los sentimientos de la persona. Invalidamos los sentimientos de los demás cuando pretendemos cambiarlos en lugar de aceptarlos, comprenderlos y preguntar de qué modo podemos ayudar. Ante la duda, suele ser mejor escuchar con calma y preguntar con empatía, qué opinar o dar consejos que no se han pedido.

Otras veces, la invalidación emocional se presenta en forma de manipulación y en un intento de cuestionar nuestros sentimientos y experiencias. A esta agresión emocional también se la conoce como “luz de gas” o “gaslighting”. Consiste en una negación de la persona o de su experiencia emocional, como si no tuviera sentido o estuviera fuera de lugar.

Cuando alguien nos agrede en este sentido, nos transmite que estamos equivocado/as, exagerando o mintiendo. Las personas narcisistas hacen esto para cambiar el foco del problema y responsabilizar o culpar a la víctima, así como para negar o minimizar sus propias palabras o acciones abusivas. Y, además, lo hacen de forma repetida.

¿Cómo puedes saber si están invalidando tus emociones/sentimientos? 

Las formas más comunes de invalidación incluyen culpar, juzgar, negar y minimizar los sentimientos o experiencias de quién se expresa. La invalidación no es solo estar en desacuerdo, significa: no me importan tus sentimientos, tus sentimientos están mal. Algunos ejemplos de frases que caen en esta forma de agresión emocional los escribo a continuación:

¿Qué frases utilizan para invalidarte?

  • Estoy seguro de que no fue para tanto.
  • Eres demasiado sensible.
  • Te tomas todo demasiado personal.
  • Ya lo superarás, sigue en lo tuyo.
  • Solo déjalo ir.
  • Podría ser peor, agradece que es así.
  • Todo sucede por una razón, tú confía.
  • Sé exactamente cómo te sientes, yo también he pasado por eso.
  • No deberías estar enojado.
  • No estés triste.
  • Le das mucha importancia a todo.
  • Eso no es así, el problema de verdad es…
  • Deja de inventar cosas, eso no sucedió.
  • Estás exagerando.
  • Probablemente no lo entendiste bien.

La invalidación también puede ser no verbal: poner los ojos en blanco, ignorar, jugar con el teléfono u otra distracción, salir de la habitación o evitar o poner mala cara o mal tono al hablar del tema. Los sentimientos no son correctos ni incorrectos. Son un reflejo de los pensamientos, experiencias y percepciones que tenemos. Esto significa que dos personas pueden tener la misma experiencia, pero sentir de manera diferente, y está bien.

Es importante tener en cuenta que la validación, decir que los sentimientos de alguien son aceptables o que valen la pena, no es lo mismo que estar de acuerdo con sus sentimientos. Ciertamente podemos sentirnos de manera diferente, pero hagamos el esfuerzo de tratar de comprender y sentir empatía por los sentimientos de nuestro ser querido.

¿Qué hacer si invalidan tus sentimientos o emociones?

Cuando nuestros sentimientos se minimizan o se niegan, es natural experimentar enfado, tristeza o confusión emocional. Si el enfado es la emoción que tiene lugar, es probable que el agravio lo percibamos como una amenaza.

Quizá, quién perpetra la invalidación emocional trata de provocar una reacción emocional por nuestra parte que nos distraiga del motivo real de nuestro malestar. En estos casos, es mejor responder asertivamente y darnos un tiempo para valorar la mejor forma de responder o aclarar el problema.

Otra emoción que puede surgir cuando nos invalidan es la tristeza, dado que alguien está restándole importancia a algo que nos importa emocionalmente. Esa tristeza puede llevarnos a conductas más internalizantes, es decir, a reprimir nuestras emociones porque sentirlas “está mal” o caer en bucles donde quizá la culpa de sentir como sentimos es nuestra. Acabamos, en este caso, invalidándonos a nosotros mismos en añadidura.

La confusión emocional aparece casi siempre. Por ello, hay una tercera estrategia que es la de resolución de conflictos. Consiste en dar una explicación más extendida de lo ocurrido y el motivo de nuestros sentimientos para facilitar que la otra persona pueda entenderlo. Sin embargo, debemos tener cuidado para que la empatía y el deseo de ser respetados y comprendidos no nos haga invertir demasiado tiempo y energía en dar explicaciones a quienes no quieren escucharlas.

Es fácil pasar de la confusión emocional a la ansiedad cuando alguien nos invalida de forma recurrente y no muestra intención ni interés de corregirlo. En estos casos, es importante que prestemos atención a nuestras emociones y sensaciones corporales para no alargar un sufrimiento que no merecemos.

Si tienes un ser querido que ocasionalmente invalida tus emociones, envíale este artículo para que tenga la oportunidad de aprender a responder de un modo diferente.