No dejes que te hagan la ley del hielo

Si te hace la ley del hielo, ¡sal corriendo de ahí! Es abuso psicológico

El silencio como castigo conlleva un alto nivel de violencia con la otra persona, sea en una relación de pareja, con amigxs, familia o con quien sea.

A todxs nos han aplicado alguna vez la famosa “ley del hielo”, y muy probablemente también la aplicaste en alguna ocasión. Se trata de dejar de hablar con una persona para ejercer un tipo de violencia, presión o manipulación. 

Aunque en muchas ocasiones optamos por el silencio cuando nos encontramos enfrentando un desacuerdo con alguien, la ley del hielo no es igual a este silencio respetuoso y responsable ante las opiniones de otras personas. Especialmente cuando se trata de relaciones de pareja, la ley del hielo se utiliza para manipular a la otra persona.

La ley del hielo es un castigo pasivo-agresivo

Además de que no resuelve nada, la ley del hielo es una manera pasivo–agresiva de enfrentar las situaciones. Se trata de una guerra fría psicológica generalmente usada para acabar (o ni siquiera empezar) una discusión, es una táctica unilateral y tirana de parte de quien aplica el silencio. No es más que una manipulación encubierta, toda vez que se justifica con frases como “me alejo para no entrar en discusiones acaloradas” o “mejor me callo porque si hablo voy a arrepentirme”, o “ni te ignoro”.

La ley del hielo puede causar estrés emocional y traumas

La persona a quien otro le aplica la ley del hielo puede llegar a experimentar sentimientos negativos muy intensos. Piensa que ignorar a alguien es devaluarlo e incluso anularlo. Además, esto se torna más insano cuando todo se da en el marco de un silencio duro y crudo, que la víctima no sabe finalmente interpretar.

Quien es ignorado, eventualmente se sumerge en sentimientos de tristeza que a veces se convierten en depresión. También siente ira, miedo y culpa. Ignorar a una persona es una forma de señalarla con el dedo, de acusarla, pero de manera implícita. Eso es precisamente lo que convierte este mecanismo en una forma enfermiza de afrontar un conflicto. La víctima de este tipo de comportamientos también suele llenarse de angustia. No termina de saber qué está haciendo mal o por qué exactamente se le trata de este modo. Experimenta la situación como si hubiera perdido el control y esto origina un fuerte estrés. De ahí que se le considere una forma de abuso en la que no hay gritos, ni golpes, pero sí mucha violencia.

¿Cuándo empieza a volverse tóxica y peligrosa la ley del hielo?

Los signos que sugieren si este tratamiento de silencio o ley del hielo están cruzando la raya hacia el abuso emocional son:

  1. Cada vez ocurre con más frecuencia y los períodos de tiempo de silencio también van aumentando.
  2. Sabes que te lo aplican como castigo, para que sufras por el daño que causó tu comportamiento y reflexiones sobre él (por supuesto, la culpa siempre es tuya).
  3. Sólo termina cuando te disculpas, ruegas o cedes a las demandas que lo provocaron.
  4. Empiezas a cambiar tu comportamiento para no hacer nada que pueda provocar el que vuelva a suceder. Te mueves con cuidado, analizas lo que dices, lo que haces y con quien hablas para asegurarte que ninguna de tus acciones puedan provocar un malentendido que vuelva a provocar un castigo silencioso.

Si detectas que esto te está sucediendo, es importante que te pongas tú como prioridad y desde ahí reflexionar sobre si debes terminar esta relación o vale la pena trabajar en ella porque son más los pros que los contras. Si es así, lo que tienes que hacer es:

¿Qué puedes hacer si te aplican la ley del hielo?

  1. Establece límites de lo que para ti es un comportamiento aceptable y deja muy claro cómo esperas ser tratado.
  2. Déjale saber exactamente qué pasará si estos límites no se respetan y cúmplelo si sucede
  3. Si o sí, terapia de pareja. No pienses que esto es algo que pueden arreglar entre los dos con simples buenas intenciones. Salir de una dinámica de abuso emocional requiere necesariamente de ayuda profesional.
  4. No respondas con enojo, porque esto sólo empeoraría la situación. 
  5. No ruegues o supliques que te hable, esto es básicamente lo que están esperando que hagas y sólo estarías reforzando que la táctica es efectiva y que no debe dejar de emplearla.
  6. No te disculpes si no tienes motivos para hacerlo. Si no hiciste nada malo no cedas al castigo que viene de la interpretación personal del otro, no pidas perdón solo porque quieres terminar con el castigo.
  7. No lo tomes personal, no te culpes por la forma en que otra persona decidió tratarte, tú no eres responsable del comportamiento del otro.
  8. No amenaces con terminar la relación si en realidad no es lo que quieres hacer.

La violencia no necesita ser física para hacer mucho daño.

Casi Creativos

Así que te toca reflexionar cuál es tu situación personal y lo que debes hacer, pero recuerda que siempre debes ponerte tú y tu bienestar primero. Aunque la ley del hielo no es un desorden psicológico en sí, puede ser un síntoma de distintas condiciones mentales más serias que deben ser tratadas a tiempo por un profesional.

Si te están aplicando la ley del hielo sea por lo que sea, no permitas que esto suceda en tu relación y haz algo para remediarlo porque sin quererlo puedes estar abriendo la puerta a otros comportamientos abusivos que se pueden ir introduciendo sin que te des cuenta y que terminan por afectar la salud mental de todos los involucrados. Si deseas tomar terapia psicológica online, puedes hacerlo dando click aquí. ¡Nosotras te ayudamos!