Suscríbete
8 min read

Si ve porn0 NO te quiere. Conoce las razones por las que ver p0rnø ES MALO.

¿Por qué el porno es malo?

Por décadas la gente se ha hecho la mismas preguntas sobre el porno: ¿Es bueno o malo para nosotros? ¿Es inmoral o nos empodera? ¿Daña o libera? Hacer estas preguntas inevitablemente lleva a un intenso choque de opiniones que casi nunca llega a una conclusión.

Hoy, cualquier persona (desde adolescentes hasta adultos mayores) con acceso a internet puede acceder a este contenido gratuito, en cualquier momento, durante el tiempo que le plazca y en un par de clicks.

Esta abundancia y facilidad de acceso puede hacerte creer que consumir videos e imágenes XXX es un hábito “normal” y sin consecuencias. Podría incluso darte la impresión de que “no pasa nada”, pues estamos en pleno siglo XXI y “ya nadie lo ve como tabú, eso ya es cosa del pasado”. La realidad es que la p0rnografía es más que sólo un tema de tabú, de conservadurismo o liberalismo, de “mente abierta” o “mente cerrada”.

No podemos hablar de esto sin hablar de…

Las crudas estadísticas de la pornografia:

  • La mayor parte de las actrices porno abusan de las drogas —sobre todo mariguana, éxtasis y cocaína— con el fin de evadirse y así soportar la vergüenza, el dolor, el trato violento y las humillaciones de que son objeto durante las filmaciones. De igual modo, un alto porcentaje de ellas sufre de depresión o de trastorno limítrofe de la personalidad. (No importa si el contenido se produce de forma casera o en una gigante y multinacional productora)
  • Aproximadamente 88 por ciento de las escenas pornográficas contienen algún tipo de agresión física —nalgadas, cachetadas, sofocación—, y 49 por ciento incluye agresiones verbales.
  • Estadísticamente, el consumo habitual de pornografía se asocia con problemas como: tensiones maritales y tendencia a la separación o divorcio; incapacidad de relacionarse sanamente con el sexo opuesto; infidelidad; deseo de tipos más explícitos o violentos de pornografía; aumento en el deseo de actividades sexuales ilegales, de riesgo o que implican abuso; percepción disminuida del valor del matrimonio y la monogamia; adicción al sexo y conducta sexual compulsiva.
  • La exposición continua y prolongada a la pornografía tiene efectos psicológicos como: una percepción exagerada de la actividad sexual, disminución de la confianza en tu pareja, pérdida de la esperanza en la monogamia, la creencia de que la promiscuidad “es lo normal”, desvalorización del amor de pareja, y pérdida del interés en el compromiso, las relaciones a largo plazo, la familia y la crianza de los hijos.
  • Según algunos sexólogos, el consumo habitual de porno en hombres conduce a prácticas y actitudes como: voyeurismo, que es una obsesión de observar a las mujeres sin interactuar con ellas; cosificación, una actitud en la que las mujeres se perciben como objetos con formas, tamaños y armonía entre sus partes corporales, y no como personas.

Pero entonces, ¿por qué exactamente es malo ver pørn0?

Si aún no te convencen las estadísticas que te presentamos arriba, te dejamos algunas razones concretas y directas del por qué ver p0rnø es malo, no sólo para ti, sino para la sociedad en general:

  1. Consumir p0rnø es apoyar el tráfico sexual y la violencia qué hay detrás Está claramente demostrado que hacer clic en sitios porno alimenta la demanda de tráfico sexual (https://fightthenewdrug.org/media/how-porn-fuels-sex-trafficking-video/). Hay innumerables víctimas de este tipo de comercio que se ven obligadas a tener relaciones sexuales frente a una cámara. Hay otras que, son subidas sin su consentimiento por personas sin escrúpulos que por “venganza” o cualquier otra razón similar. Desafortunadamente, incluso en la industria de adultos “legitimada” o “de pago”, los actores porno son con frecuencia víctimas de violencia, coerción y abuso de drogas (https://fightthenewdrug.org/10-porn-stars-speak-openly-about-their-most-popular-scenes/). No hay ninguna manera de saber si lo que estás mirando esconde este tipo de realidad.
  2. Crea ideas erróneas y fantasiosas sobre el sexø. El mundo del contenido erótico es construido con fantasías a menudo muy alejadas de la realidad. Es probablemente la mentira más grande que vende la industria de la pornografía. Crea estigmas erróneos de todo tipo: que a las mujeres les gusta ser sometidas o golpeadas, que los hombres deben durar hasta 1 hora con la misma erección, e incluso, crea “fantasías” de relaciones familiares y más cosas grotescas. Desafortunadamente, cuanto más se adentra el usuario en este mundo, más fácil es que la realidad se convierta en exactamente lo contrario a esas fantasías. Cuanto más pornografía consuma una persona, más difícil puede ser para una relación real estar a la altura de las fantasías pornográficas. Libérate de todas las distorsiones del sexo que presenta la pornografía y a llevar de nuevo la intimidad sexual a su forma sana y auténtica, con expectativas realistas.
  3. La pornografia es como una droga. A simple vista, la cocaína y la pornografía parecen no tener nada en común, pero un número creciente de estudios muestra que el consumo de pornografía puede hacer que el cerebro libere las mismas sustancias químicas inducidas por el uso de drogas que dan una sensación de bienestar y placer. Y tal como sucede con las drogas, los mediadores químicos de placer como la dopamina y la oxitocina llevan al consumidor a repetir el comportamiento que condujo a la liberación de esas sustancias. Además, con el tiempo, para mantener el mismo nivel de interés y excitación, los consumidores sienten la necesidad de aumentar la dosis de pornografía y de buscar material cada vez más sugestivo. Si no lo crees, puedes comprobarlo por ti mismx; intenta dejar de consumir este contenido durante 1 mes, y anota cuánto tiempo aguantaste sin consumirlo (muy probablemente no logres llegar ni siquiera a 15 días).
  4. Crea imágenes distorsionadas de la realidad que afectan tu autoestima y la de tu pareja. El maquillaje, las cirugías estéticas, el Photoshop y la actuación en el porno provocan una visión poco realista del cuerpo humano y de la sexualidad. Inconscientemente comenzamos a compararnos con lo que vemos, con el resultado de que en la intimidad de pareja nos abruman los pensamientos de insuficiencia y baja autoestima. ¡Liberarte de la pornografía restaurará una sana visión de tu cuerpo y la confianza en ti mismx! 
  5. Te hace ver al sexo opuesto como objeto de consumo. Gradualmente te acostumbra a la idea de considerar a los demás simplemente como objetos de placer y no como seres humanos con características maravillosas y únicas. De hecho, la pornografía promueve una visión totalmente imaginaria de cómo se ven y se comportan las personas, creando una realidad excitante, pero falsa y fuera del alcance de tu pareja. Uno de los primeros efectos positivos que reportan las personas que dejan la pornografía es la capacidad de apreciar auténticamente la belleza del sexo opuesto, dejando de verlos solo como objetos de placer.
  6. Te hace sentir insatisfechx todo el tiempo. La industria pornográfica trata a las personas como si fueran objetos y comercializa el acto sexual. No hay nada romántico ni realista en el sexo pornográfico y desconecta seriamente al consumidor de la realidad. Esto hace que sea más difícil para un consumidor de pornografía establecer una conexión íntima con una persona real. Desconectarte de la pornografía para volver a conectarte con una persona real te hará sentir libre y calmará la sensación de incompletitud.

En definitiva, consumir este contenido, traerá problemas a tu vida y la vida de quienes te rodean. Queda en ti seguir apoyando y consumiendo a esta industria después de leer esta entrada. Cada vez son más las personas, asociaciones, organizaciones y más, que se suman a decirle NO a la pornografia.

¡Recibe notificaciones!
Te enviamos directamente a tu celular las entradas más relevantes para ti vía Telegram.
Sólo da click al botón de abajo para ir al canal. ¡Prometemos no enviarte spam! 🤚🏻