Persona sentada comiendo con un tenedor, en un fondo amarillo

¿Cómo se siente tener una buena relación con la comida?

La alimentación es fundamental para vivir, no hay duda de ello ya que tu cuerpo requiere nutrientes para mantenerse día con día sano, fuerte y con energía, pero a veces podemos descuidar este factor haciendo cotidiano el incluir hábitos alimenticios que quizá no sean sanos para nuestra salud física y mental.

¿Alguna vez te haz hecho la pregunta de cómo saber si tienes una buena relación con la comida? Precisamente en este blog podrás encontrar pautas para saber si mantienes una buena relación con la comida, y si no es así, algunos tips para comenzar a trabajar en crear una buena relación con la comida.

Antes de comenzar definamos dos cosas:

Hambre emocional.

Consiste en utilizar la comida como un escape de nuestras emociones, una forma de calmar la ansiedad y las dificultades que no nos sentimos capaces de mitigar de alguna otra forma mas sana. Aquí podemos sentir una gran necesidad de comer de forma impulsiva y descontrolada sin tener hambre física, es decir, nuestro cuerpo no es el que nos pide alimentos, sino mas bien nuestras emociones, por ello le llamamos “hambre emocional”.  Erróneamente intentamos gestionar las emociones comiendo.

Trastornos alimenticios.

Los trastornos alimentarios son afecciones graves de salud mental. Implican problemas serios sobre cómo se piensa sobre la comida y la conducta alimenticia. Afectan la capacidad del cuerpo para obtener una nutrición adecuada, lo cual puede provocar problemas graves en la salud.

Existen diferentes trastornos alimenticios, y se caracterizan por impedir que el cuerpo reciba los nutrientes necesarios y la salud vaya en declive.

Dicho y definido lo anterior, el no tener una relación sana con la comida, no siempre significará que padezcas un trastorno de la conducta alimentaria, pero sí que la mala relación que tienes con los alimentos esté vinculada con malos hábitos aprendidos y con el hambre emocional.

 En ocasiones también puede haber algún trastorno alimenticio, pero eso solo lo puede diagnosticar un profesional de la salud mental especializado en el area, no dudes en acudir con alguno si presentas dudas o preocupaciones acerca de tu estilo alimenticio y hábitos.

Ahora veamos estas pautas de cómo se ve una relación sana con la comida:

  • Escuchas a tu cuerpo y sus señales de hambre fisiológica sin ignorarlo.
  • Hay un balance en tu alimentación; optas por alimentos que le proporcionan bienestar y nutrientes a tu cuerpo la mayoría del tiempo.
  • No hay sensación de culpa, arrepentimiento, o ansiedad después de comer.
  • Mantienes y respetas horarios adecuados de comida.
  • No utilizas la comida como un escape de emociones y situaciones.
  • Comes porciones adecuadas y sanas a ti, sin obsesionarte con las calorías.
  • No utilizas métodos de purga para evitar subir de peso.
  • Eres consciente de que una buena alimentación representa salud y bienestar para ti.
  • No miras a la alimentación saludable como tu enemiga molesta, sino como tu compañera de vida y aprendes a disfrutarla.

Ahora que haz visto como se ve una relación sana con la comida, quizá te haz dado cuenta que puede que no tengas la mejor relación con la comida pero tranquilx, nunca es tarde para comenzar a trabajar en esa relación tan importante en tu vida.

No es algo sencillo que se logra de un día para otro, pero si estás dispuestx a comprometerte contigo mismx, puede funcionar y con el paso del tiempo, te aseguro que sera más sencillo y natural para ti. Esto no quiere decir que te olvidaras de tus gustos favoritos en comida o golosinas, pero considera a estas como ocasionales y no como una comida de todos los días.

Tips que te pueden ayudar a tener una buena relación con la comida:

  • No te pongas metas difíciles de conseguir y poco realistas, comienza poco a poco, para que te sea más fácil conseguir tus metas y adquirir un hábito.
  • Distingue entre el hambre físico y el hambre emocional, si sabes que ya te haz alimentado a tu hora de comida, opta por beber agua o un snack saludable como alguna fruta.
  • No saltes tus horas de comida, se rutinario con ellas y respétalas.
  • Bebe agua constantemente.
  • Adapta tus alimentos favoritos a una forma más saludable de comerlos.
  • Aprende a distinguir tus factores detononantes de hambre emocional, convive con la emoción y comprende el por qué y de dónde viene, para después dejarla ir.
  • Haz ejercicio, este libera hormonas y químicos cerebrales que ayudan a disminuir estrés y ansiedad y propicia sensación de bienestar.

Ahora estás listx para comenzar a trabajar en esa relación con la comida.

“Recuerda que el comer bien, es un acto de amor propio. Tu cuerpo es tu casa, cuídalo como se merece”.

Si requieres apoyo acude con tu profesional de la salud física y salud mental, no estás solx.